Hemodiálisis en el centro:
un lugar para sentirse mejor

Todos los tratamientos de diálisis pueden ser seguros y efectivos. Lo que es realmente importante es que analice todas las opciones y escoja el tipo de tratamiento con el que se sienta cómodo. La diálisis en el centro ofrece la tranquilidad de que el tratamiento es asistido por el personal y tiene todos los análisis de laboratorio y chequeos en un solo lugar, en compañía de otras personas que están pasando por la misma situación. Para tomar una decisión informada acerca de lo que es mejor para usted, analice todas las opciones de diálisis.

ELIJA EL TRATAMIENTO ADECUADO PARA USTED 

Ya sea si se está preparando para diálisis o si desea cambiar a otro tipo de diálisis, nuestra Guía de Decisiones de Tratamiento puede ayudarle a decidir cuáles son las mejores opciones de tratamiento para usted.
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Acceso de hemodiálisis: su salvavidas para el tratamiento

Durante la hemodiálisis, el sitio de acceso es su salvavidas: permite que la sangre salga del cuerpo sin riesgos, se desplace al riñón artificial o dializador y vuelva sin peligro a su cuerpo. 
Hay 3 tipos de sitios de acceso de diálisis: fístula, injerto o catéter. Según su salud, la condición de sus venas y otros factores, usted y el médico pueden decidir cuál de estos tipos es el mejor en su caso.

Tenga en cuenta que tendrá que programar la cirugía para la fístula o el injerto con anticipación al tratamiento de diálisis. Estas se consideran cirugías menores y suelen realizarse de manera ambulatoria. Si ya ha comenzado su tratamiento y tiene colocado un catéter, igual es importante que se le haga la cirugía para colocar la fístula o el injerto. No suele recomendarse el catéter para el largo plazo porque el flujo de sangre a través de este es más lento y presenta un riesgo más alto de que se produzcan infecciones y coágulos de sangre.

Tres tipos de sitios de acceso de diálisis

Fístula

  • Se considera que una fístula es la mejor opción para la hemodiálisis. Se hace con sus propios vasos sanguíneos, brinda un flujo sanguíneo óptimo y tiene la posibilidad más baja de contraer una infección.
  • Para hacer una fístula, un cirujano conecta una de sus arterias a una vena debajo de la piel del brazo o antebrazo. 
  • Si es posible, el acceso de la fístula se debe colocar al menos de 2 a 3 meses antes de que comience la diálisis para darle tiempo a que se desarrolle y madure. Sin embargo, su médico le recomendará el momento adecuado.
  • Si no se le puede hacer una cirugía de la fístula antes de comenzar el tratamiento, igual es posible hacerlo después de que haya empezado el tratamiento. Se la recomienda especialmente si ha tenido que optar por un catéter temporario.
  • Durante el tratamiento, un enfermero coloca 2 agujas en la fístula. Estas agujas se conectan a unos tubos que conducen a la máquina de diálisis y regresan de esta. Durante la diálisis, la sangre sale del cuerpo a través de una aguja que está conectada a la arteria y dentro de la máquina de diálisis. Una vez filtrada, la sangre retorna al cuerpo a través de otra aguja, que está conectada a la vena.

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Injerto

  • Un cirujano conecta la arteria con un pedazo de tubo blando que actúa como vena. Se coloca debajo de la piel del brazo o antebrazo.
  • Durante el tratamiento, un enfermero coloca 2 agujas en el injerto. Estas agujas se conectan a unos tubos que conducen hacia la máquina de diálisis y desde esta. Durante la diálisis, su sangre sale del cuerpo a través de una aguja que está conectada a una arteria y dentro de la máquina de diálisis. Una vez filtrada, la sangre retorna al cuerpo a través de otra aguja, que está conectada a la vena. 

Catéter

  • La mayoría de los catéteres son temporarios y se usan solo una vez hasta que la fístula o el injerto estén listos.
  • Si los vasos sanguíneos no son lo suficientemente fuertes para una fístula o un injerto, es posible que usted sea un candidato para un catéter.
  • El médico de los riñones (nefrólogo) o un cirujano inserta el acceso del catéter.
  • Un tubo con forma de Y largo (catéter) se coloca en el cuello, pecho o la ingle y se conecta a una vena central. El otro extremo del tubo sale a través de la piel y se acopla al tubo de la máquina de diálisis.
  • Se puede usar un catéter inmediatamente después de la colocación. 
  • Dado que los catéteres presentan un riesgo mayor de coagulación e infección y brindan una velocidad del flujo de sangre más lenta, no se recomiendan durante un plazo prolongado. Si tiene un catéter, hable con su médico para ver si es un candidato para una fístula o un injerto.